¿Que es trastorno orgánico de la personalidad? ya no es quien era.

Todos tenemos nuestros rasgos propios, ayudemos poco a poco a reencontrarlos si es posible.
Nuestra personalidad es propia en algunas circunstancias podemos perder esa forma tan nuestra de actuar, se debe de ayudar a recuperar la, aunque sucede en ciertas situaciones que esto no es posible y debemos de respetarlo ya que se escapa del control de la persona.

Recordar estos artículos son para vosotros, sencillos sin tecnicismos, entendibles creados para que os ayuden a conocer un poco las diferentes situaciones. Espero llegar en todo lo posible a disminuir ese “vacío” de información que sin duda incrementa vuestra inseguridad.

-“El médico, el psicólogo, neuropsicólogo me han dicho que tengo un trastorno orgánico de la personalidad tras el accidente y la verdad me he quedado como estaba o incluso más preocupado/a”.

Que cambios puede sufrir el cerebro humano tras un accidente, que es lo que notaremos posiblemente os preguntéis.

El cerebro como habréis escuchado alguna vez esta protegido por tres capas llamadas meninges, un líquido que se forma en los ventrículos lo llamamos liquido cefalorraquídeo, entre otras funciones, una de ellas es evitar que se golpee contra el cráneo.

¿Qué le pasa en una colisión al cerebro? con la frenada en seco el liquido que debería amortiguar el golpe contra las paredes internas del cráneo no es suficiente, por lo que el encéfalo se golpea en varias zonas, el choque manda al encéfalo hacia atrás o los lados donde se vuelve a golpear creando daños, lesiones.

Según las zonas afectadas, la extensión y daños percibiremos diferentes cambios desde los más sutiles a los más devastadores.

En diferentes estudios nunca se ha encontrado áreas o zonas concretas donde podamos decir que esta ubicada los rasgos de personalidad, pueden estar en extensas zonas estas se comunican se interconectan puede ser que tras el accidente queden dañadas.

Que es lo que podemos llegar a ver, vivir no en todas las personas esto dependerá de la zona afectada, áreas que estaban interconectadas, que recibían información, en la actualidad tienen dificultades para proseguir con las funciones que previamente desarrollaban.

  • El deterioro puede estabilizarse o proseguir.
  • Ansiedad, falta de comprensión por parte de la persona afectada sobre lo que esta sucediendo, es posible que no mantengan consciencia de lo que está sucediendo.
  • Posibles cuadros psicopatológicos.
  • Frustración de la persona y propia por no adaptarse, no comprender la situación.
  • Inestabilidad afectiva.
  • Pasividad o excesiva energía.
  • Deterioro capacidad de juicio.
  • Apatía indiferencia, ideas paranoides.
  • Irritabilidad, marcada alteración constante.
  • Deterioro cognitivo leve o grave.
  • Perdida de autonomía.
  • Dificultad para controlar los impulsos.
  • Posibles estados de euforia.
  • Explosiones de ira, llanto, irritabilidad por desencadenantes mínimos.
  • Desinhibición.
  • Necesidad de adaptaciones familiares a las nuevas situaciones.

Es importante que diferenciemos el concepto de trastorno de la personalidad aunque van a compartir nexos, son diferentes, un trastorno de la personalidad muestra inflexibilidad desde “siempre”, la persona que tiene una modificación estructural (daño) en su cerebro posiblemente mostrara inflexibilidad, perseverancia, debemos asumir que no parte de su desarrollo normal, si de las secuelas del traumatismo o enfermedad gran diferencia, otra es la dificultad para volver a realizar ciertas conductas aprendidas.

Atentos, como familiares debéis de conocer algo importante, posiblemente no sois conscientes, en innumerables ocasiones estas personas informan sobre el malestar que les “generan” familiares amigos, les recriminen sus actitudes y les exijan volver a “ser ellos mismos”, es importante que las familias conozcan, entiendan que ciertas estructuras que están dañadas o mermadas no van a permitir que la persona mantenga totalmente su “personalidad”, forma de funcionar previa al traumatismo o enfermedad ya que también se pueden producir por enfermedades que dañan de forma selectiva ciertas áreas encefálicas.

¿Qué podemos hacer?

  • Es importante ayudar de la mejor forma posible, iniciando una evaluación sobre las áreas afectadas, afrontando situaciones que “no” permitan modificación, avanzando sobre las modificables.
  • Evitar las situaciones de confrontación las que observamos son debidas a las diferentes secuelas.
  • Intentar crear un ambiente donde la persona pueda sentirse segura y no juzgada.
  • Evitar descontrolarnos ya que esto generara inestabilidad y desajuste.
  • Crear un ambiente seguro, evitando comentarios dañinos.

      . 

         BIBLIOGRAFÍA 

  • DSM-V Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales. Asociación Americana de psiquiatría (2013). Masson, Barcelona.
  • CIE-10. Trastornos mentales y del comportamiento. Criterios diagnósticos de investigación (1994). Meditor, Madrid.
  • Pelegrín, C, Muñoz-Céspedes, JM, Quemada JI. (1997)Neuropsiquiatría del daño cerebral traumático. Ed. Prous. Science, Barcelona. 
  • Ellis AW, Young AW,(1992)Neuropsicología cognitiva humana Masson. Barcelona.
  • Cáceres, C. Álvarez, J. Trastornos mentales orgánicos. Manual de Psiquiatría. 2ª ed.
  • Sánchez, P, Quemada JI, (1999). Trastorno orgánico de la personalidad. Aspectos conceptuales y diagnósticos. Informaciones Psiquiátricas.

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