Resiliencia. ¿Nos preparamos y los preparamos para ser resilientes?

EXPLOREMOS ADELANTE.

La maravillosa resiliencia desde la naturaleza hasta el ser humano, adelante podemos hacerlo.
Árbol resiliencia en la naturaleza.

Te asomare a una “ventana” maravillosa para ti y para los tuyos. Apuntare unas pautas que iniciaran los pasos para generar en los más pequeños esta resiliencia, ten por seguro que bien aplicada sera una herramienta maravillosa para toda su evolución, posiblemente uno de los mejores regalos que les podrás hacer.

Una palabra estraña, diferente posiblemente suene artificial, si ciertamente es un constructo (lenguaje humano inventado) creado por las personas. Es real, capacidad humana en la  superación de ciertas situaciones.

Algunas personas han debido afrontar situaciones con altas dificultades es importante no olvidar el valor que tenéis, el camino que habéis recorrido, es importante no anularos siguiendo con una vida digna al menos lo más posible.

¿Como es posible que una persona salga de una situación y otra no puede orientarse para sobrevivir a la misma?

Observamos a colectivos o personas individuales que han pasado por malas situaciones que devastarían a cualquiera y algunas pueden seguir adelante, ¿que factores las diferencian? Los que me conocéis lo sabéis soy muy claro, no hablamos de panaceas ni historias inventadas, no son super personas no son mejores ni peores que nosotros no, incluso podemos generar poco a poco esta forma de superar afrontar ciertas situaciones.

Cruzar el puente y seguir evolucionando, creciendo de forma segura y con todas las garantías para ti.

Te imaginas lo que puede/puedes hacer por ti, este concepto ¿inventado?

Las personas intentamos dar explicaciones a todo, aunque hay cosas que no son palpables, tangibles por lo que le ponemos un nombre y el adjudicado en este caso es resiliencia.

¿Te atreves a hacerla tuya a saber como funciona a como la podemos integrar en nuestro día a día?

La vida a veces es dura, cruda, despiadada, siempre no, aunque si a veces. En ocasiones no deja de ser nuestra condición humana, evolución propia, la de los demás, perdidas familiares amistades, materiales, rupturas, desavenencias…

En ocasiones nuestras propias metas se resisten aflorando una frustración constante, estudios, oposiciones…

¿Antonio que significan esa palabra tan curiosa? resiliente…

Hay algo en el ser humano, no le damos forma física, no lo podemos tocar, es intangible. Una actitud, una forma de afrontar las situaciones, la vida.

La capacidad de afrontar las crisis de una forma flexible, “adecuada” sobreponiéndonos a situaciones muy difíciles, llegando a salir airosos, con más “fuerza, sabiduría”. Todo esto es idílico, como siempre la sinceridad por delante, no todas las personas pueden salir airosas en todas las situaciones, lo conocemos todos hay veces que nos hemos “hundido”. Desconocemos todos los factores que favorecen esta forma de actuar, por lo que hoy en día conocemos.

Podemos acercarnos a ella aprendiendo a generarla, muchas personas me miran incrédulas al comienzo, aunque poco a poco ganan confianza y se sienten más seguras, dichosas por afrontar sus vidas con otra “alegría” con otro aprendizaje. Sin conocer el concepto, modificando sus aptitudes paulatinamente.

Me encanta que en este siglo se observa la gran importancia de las transmisiones familiares y si, si existe un componente de aprendizaje que es maravilloso ya que lo podemos transmitir a nuestros hijos de forma pasiva o activa.

Tiene tres componentes, compensatorio, protección y desafío.

Lo primero que debemos tener en mente es querer salir de la situación de forma activa (la forma pasiva favorece estar inmersos en nuestra zona de confort con los problemas).

 Al principio o desde hace tiempo parece que nunca podamos salir y el problema o la situación nos “asfixia”. Significa aprender actuar de una forma totalmente nueva ya que la situación es totalmente anómala.

Utilizando este concepto (constructo) las personas suelen salir de los problemas “creciendo” siendo más “fuertes” recordar que es un proceso de cambio, si no está instaurado en nuestra personalidad lo podemos favorecer de forma activa, debemos de conocer y detectar los factores que nos acompañan y los que debemos de reforzar o crear, el profesional detectara estas facetas incluso las que no estén, trabajando contigo para formarlas e instaurarlas.

Aportamos nombre a un constructo a una característica detectada en el ser humano, no conocemos al completo los factores que la fomentan ¿se puede crear sin ser artificial? Si,  poco a poco esa forma de actuar, afrontar las situaciones se hace automática cambiando el rumbo de forma positiva.

Siendo sincero hay cosas en la vida que no son agradables y algunas son de difícil solución y/o adaptación, de poco o nada servirá que os diga en el extremo positivo que algo que nos destroza completamente, nos hace más fuerte, nunca me atrevería decirle a ninguna persona esta falacia cuando ella/él saben, viven, su cruda realidad.

 Existe cierto grado de competitividad social en la que debemos salir “airosos”, dentro de los juegos sociales existe una forma de “culpa” hacia el otro por no poder sobreponerse a sus problemas, centrándose la falta de habilidad a factores cuando internos de la persona aunque cuando son nuestros los explicamos por factores externos un sesgo más del ser humano.

¿Se puede generar, fomentar? Por supuesto que sí, afortunadamente podemos aprender e introducirla en nuestro repertorio de “vida”.

Que conocemos sobre los factores internos de las personas resilientes:

No todas comparten todos estos factores aunque si en gran medida esto no quiere decir que sean mejores o peores únicamente que estas facetas funcionan en determinadas ocasiones en positivo.

No todas las personas han asumido este aprendizaje evolutivo, es interesante integrar que lo podemos crear, interiorizar en cada persona por lo que es importante trabajar con el psicólogo que investigara y detectara las facetas que es conveniente modificar o crear para que la persona pueda seguir un desarrollo optimo en las diferentes situaciones de su vida tanto interpersonal, intrapersonal, laboral u otras.

No nos engañemos a todos nos duelen las desavenencias, estas características no generan superpoderes o super escudos, no, no son super personas. Aunque los sesgos que realizan posiblemente no son muy desviados permitiendo una relatividad de las situaciones.

Aprenden de forma activa de sus experiencias, asumen momentos de crisis como oportunidades de cambio

Aprenden a confiar en sus capacidades, si no llegan, exploran, practican hasta conseguirlas. Siguen sus objetivos de forma flexible sin “despistarse”.

Se sienten competentes para afrontar los problemas aunque como todas las personas existen inicios de inseguridad, escasa confianza inicial. Aceptan estas emociones como normales, afronta-bles aunque sean dolorosas como para el resto de personas.

No se quedan en esta etapa de dolor perpetuo paralizando los, la asumen como “normal” y siguen hacia adelante, aceptan sus debilidades e impresiones trabajando para solucionarlas.

Asumen sus propias limitaciones y defectos trabajando para solucionarlas. Sus metas son realistas evitando deseos desmesurados, sesgos como: debo ser, tengo que llegar, me deben de tratar. Recordar que aceptan sus limitaciones y trabajan para solucionarlas si quieren un objetivo que esta lejos de sus recursos.

No son individualistas solicitan ayuda en caso necesario, aceptan sus limitaciones siguen siendo flexibles.

Hay personas que utilizan un pesimismo anticipa torio en cuanto a resultados de sus ejecuciones, hoy en día conocemos que este sesgo “preparatorio” es contraproducente a nivel de autoestima. Las personas con características resilientes fomentan el optimismo, el riesgo que algo suceda mal les repercute como a todas las personas, aunque lo aceptan y siguen para cambiarlo si está en sus posibilidades modificar lo.

Posiblemente un factor importante es su enfoque sobre el conocimiento de imposibilidad de control sobre todo por lo que la incertidumbre tiene un lugar significativo y aceptable asumiendo que es imposible tener el control, sobre todo.

Atentos que podemos aplicar para el mañana de nuestros hijos:

Aumentemos la zona de desarrollo próximo como indicaría Vygotsky adelante.

Como hacer crecer la semilla de la resiliencia en la infancia. En ocasiones debido a diferentes desavenencias los menores se deben de sobreponer a situaciones difíciles, crean estas habilidades las generan por ensayo y error si no hay un medio de sostén apoyo una red social. Aunque si las vamos fomentando, instaurando poco a poco en el momento que esta persona durante su desarrollo evolutivo deba de utilizarla tener por seguro que tendrá más posibilidades de desarrollarla.

Es muy muy importante aportar un apego seguro, cubrir necesidades, enseñar paulatinamente esa autonomía, por supuesto siempre deben tener percepción de seguridad, nunca de abandono o desprotección.

Un menor se cae al suelo si su entorno acude con ansiedad, ellos/as interiorizan este miedo, rápidamente se rompen a llorar, sin embargo, otras personas que gestionan esta ansiedad de forma diferente sus hijos se levantan y siguen jugando. Debemos de intentar no transmitir nuestra ansiedad miedos lo único que suele suceder es que se bloqueen, nuestra zona de confort no debe ser compartida continuamente, recordar les estaremos dando una mochila que no les toca, posiblemente es mejor que la trabajemos por nuestra parte ya que nos pertenece a nosotros.

Los menores son “esponjas” copiaran nuestras aptitudes ahora y en el futuro, comenzar a enfocar reaccionar de forma adecuada.

No sobre proteger.

Fomentar la responsabilidad de las actuaciones, ojo siempre sin llega a ninguna obsesión ni transmitir esta necesidad obtendremos posiblemente lo contrario si llegamos a obsesionar a otras personas.

Comenzar una conversación bidireccional sobre:

 Como mejorar la solución.

¿Que aprendes de la situación?

Sobre todo, no finaliza el mundo por una actitud que debemos de modificar simplemente.Párrafo

Si queremos que nuestros hijos afronten las dificultades de la vida con fortaleza es importante construir un apego seguro y educarles en la capacidad de ser resilientes, para ello es fundamental nuestro ejemplo en el día a día, no sobre-protegerles y sobre todo creer en ellos.

Mostrarles confianza, transmitirles vuestra seguridad, hacer crecer en positivo.

¿Es complicado? No, es un trabajo continuo constante que pronto da sus frutos os lo aseguro.

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1 comentario en «Resiliencia. ¿Nos preparamos y los preparamos para ser resilientes?»

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